13.12.09
Diálogos
2002 / reeditado 2009. Video.
En una estación de trenes en Alemania cometí un acto irreflexivo, desconcentrado: pedí un boleto como si estuviera en Argentina. Dije "Düsseldorf", a secas. La mujer –a la que recuerdo haber elegido entre todos los vendedores porque me gustaba– pausó la película como si tuviera un control remoto a mano, y habló más o menos así (en alemán, obviamente): "bueno bueno bueno, empecemos todo de nuevo... Buenos días, señor ¿qué necesita Ud. de mí?"
¿Qué más tenía que saber la empleada? ¿En qué clase? ¿A qué horario quería viajar? No, el grandísimo problema fue haberme olvidado del protocolo. Entonces, afrontó un tema mucho menos práctico que despachar mi boleto, a pesar de la cola: quién sos vos y quién soy yo, roles y posiciones, poder. Hicimos uso de gestos, percibí nuestras dos presencias contrastadas y hubo otros condimentos demasiado sutiles para enumerar y aún para recordar. Quedé en un desafío de personalidades que jamás hubiera planteado yo mismo.
Los tres diálogos de este video, por un lado, aislan los tres canales por los que experimentamos la comunicación lingüística en el medio audiovisual –el visual, el auditivo y la lectura sígnica–, descuidando toda conexión lógica/temática entre sí. Por otro, tratan de evidenciar por su ausencia la riqueza del diálogo presencial, orgánico, que estamos acostumbrados a reducir cuando usamos los medios.
